¿Que
causa los problemas de Ortodoncia?
Desde la época de las cavernas en la cual el hombre necesitaba
hasta de cuatro o más molares para masticar los alimentos
crudos a la fecha, mucho ha evolucionado el hombre.
La cara ha ido disminuyendo de tamaño, los molares se
han ido perdiendo, tanto es así que como los molares están
en regresión muchas personas ya no tienen los terceros
molares llamados también las “muelas del juicio”
todo esto porque el hombre se alimenta con alimentos blandos y
necesita cada vez menos molares.
Pero ocurre que si genéticamente uno hereda los dientes
grandes del padre y la cara pequeña de la madre, tendrá
dificultad para que todos los dientes puedan caber en el hueso,
es por eso que los ortodoncistas a veces se ven obligados a ordenar
la extracción de piezas dentarias, sobretodo los terceros
molares o muelas del juicio.
Otra de las causas de anomalías de ortodoncia son los malos
hábitos, lastimosamente causados por las mismas madres
que con el afán de calmar a sus bebés les dan chupones,
o hasta muy pasado el tiempo en que ya se alimentan con alimentos
sólidos les siguen dando biberones, o no corrigen a tiempo
la succión de dedo, causando lo que se llama “deglución
atípica” y empuje lingual que consiste en que al
tragar o deglutir la saliva o bolo alimenticio el niño
acostumbrado al biberón o chupón tiende a empujar
hacia delante los alimentos y con el constante mal hábito
empuja los dientes superiores hacia adelante provocando una anomalía
clase II.
Para poder comprender donde empiezan los problemas ortodóncicos
y como funciona el tratamiento, observemos primero dentro de nuestra
boca.
Los humanos poseemos dos tipos de dentición una llamada
temporal o decidua que la conforman los “dientes de leche
“. Son 20 dientes en total ellos resguardan el espacio necesario
para que en la medida que crecemos puedan reemplazarlos los dientes
permanentes que son 32 dientes en total y que comienzan a salir
aproximadamente a los 6 años de edad.
Para poder masticar bien los dientes deben engranar bien los
de arriba con los de abajo.
El maxilar y los dientes superiores son normalmente más
grandes que la mandíbula y los dientes inferiores, de esta
manera al cerrar la boca el maxilar superior cubre ligeramente
al inferior y los dientes engranan unos con otros. Pero si los
dientes están cruzados, apiñados o separados o si
los maxilares no se alinean los dientes no engranan y pueden hasta
chocar unos con otros. Estas malas posiciones pueden ser corregidas
mediante la ortodoncia.
Mucha gente no lo sabe pero los dientes en realidad tienen vida,
de la misma manera que los dedos, orejas, brazos o piernas.
Externamente un diente tiene una corona que es la parte que vemos
al sonreír y una raíz que esta por dentro de la
encía y hueso, la corona está cubierta por un material
muy duro llamado esmalte dental, pero que puede cariarse si uno
no cepilla bien sus dientes con regularidad, por debajo de la
corona están el cuello y la raíz, el cuello en algunas
ocasiones puede descubrirse ligeramente y producir sensibilidad
a los cambios de temperatura y otros agentes, esto se puede presentar
con más frecuencia en los apiñamientos severos.
Internamente el diente tiene una vena, una arteria y un nervio,
que los nutren y les dan vida, además el diente está
sujeto al hueso por una membrana llamada membrana periodontal,
la cual tiene millones de pequeñas fibras que además
de sostener al diente en su posición están acompañados
de pequeños vasos capilares que ayudan a nutrir al diente.
Una pequeña vena y una arteria nutren al diente, para juntamente
al nervio mantenerlo vivo.
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